Tardes slow, tardes de juegos

Tardes slow, tardes de juegos

Sé que no suelo escribir post de este tipo pero éste blog nació con el fin de enseñaros cosas que me hacen feliz y por tanto ¿por qué no enseñaros detalles de mi vida bonitos?. Convertirme en madre de tres me está enseñando muchas cosas a nivel personal ordenando mis prioridades completamente. Estoy cambiado mi forma de ver lo realmente importante y mi familia es prioridad. Hoy quería mostraros un trocito de mi día a día, la verdad que pocas veces lo hago. Una pequeña muestra de la bonita complicidad entre mellizos que vivo cada día con mis hijos. Abriros la puerta de mi casa y enseñaros una tarde cualquiera, porque casi siempre son así sólo que no tengo tiempo de enseñarlo.

Cuando me quedé embarazada de los mellizos todo el mundo me decía la suerte que iban a tener porque la relación que tendrían siempre es un regalo y qué gran verdad. Los que ya tenéis mellizos o gemelos seguro que os despierta recuerdos bonitos de vuestras vivencias y los que no los tenéis veréis dos bebés jugando con su hasta ahora mejor amigo.

Siempre juntos, buscándose, riendo, soy feliz viéndolos juntos.

La bonita complicidad entre mellizos

Si tenéis mellizos o hijos de edades muy similares entenderéis lo especial de estas fotografías. Mis hijos son todavía muy pequeños pero desde que nacieron tienen una complicidad preciosa. Se miran y parece que se entienden sin palabras. Se pelean mucho, no os voy a engañar. Suelen querer siempre el mismo juguete pero la mayor parte del tiempo juegan, ríen y se buscan constantemente. La otra tarde nos reíamos porque se sentaban espalda con espalda, les gusta estar juntos.

La tarde que hice éstas fotografías no fue una tarde diferente o especial, simplemente estaba relajada, cogí la cámara y me puse a fotografiarles sin que ellos se diesen cuenta.

No son fotografías que hice para ningún post en especial, simplemente eran fotografías para ellos. El día de mañana cuando vean estas fotos verán lo felices que son estando juntos y para mí ese es el mejor regalo y hace que todo esfuerzo que pueda suponerme  merezca la pena.

 

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